martes, 1 de noviembre de 2016

Tommy Hilfiger: “Rafa Nadal ha hecho explotar el mercado de ropa interior”

Los últimos años están resultando convulsos en la industria de la moda: diseñadores quemados, ejecutivos en busca de nuevas vías de negocios, colecciones que se solapan en una sucesión de propuestas sin fin... En medio de esta ceremonia de la agitación, Tommy Hilfiger (65 años) emerge como como una figura intocable, oteando el horizonte desde una atalaya levantada tras una carrera de éxito creativo y empresarial.

Desde la apertura de una pequeña tienda en Nueva York, en 1970, hasta la fecha median cuatro décadas de satisfacciones y algunos desencantos, que él desentraña en su libro de memorias, «American Dreamer», que se publica en España el 2 de noviembre. Hilfiger recibe a ABC en Londres para explicar qué le ha llevado a explicarse a él mismo. Y esto es lo que cuenta.

De niño sufría dislexia. Ahora debuta como escritor y publica sus memorias. Quién lo iba a decir...
Recuerdo que leía mucho más lento que el resto de los niños. Ahora, cuando leo, sigo prestando atención a cada palabra. Cuando iba al colegio no me daba cuenta de mi problema.

¿Cuándo se dio cuenta que podía ser un gran empresario?
Después de cometer un gran error, cuando era muy joven y comenzaba mi propio negocio. Con solo 23 años me declaré en bancarrota. Me sirvió para abrir los ojos y para decirme a mí mismo: «Debo aprender a hacer negocios». Y sí que aprendí.
En 2010 vendió su empresa al grupo Phillips-Van-Heusen (fue una operación de 3.000 millones de dólares).

¿Se arrepiente de ello?
No, porque sigo muy involucrado con la marca. No tengo que estar en la gestión diaria de la empresa, pero sigo supervisando las decisiones importantes.

Gigi Hadid es la nueva embajadora de Tommy. ¿La ficho por ser «instamodel»?
Gigi Hadid es mucho más que una simple modelo. Ella es la mujer del futuro: inteligente, talentosa, bella. Es estrella de televisión, pronto debutará en el cine y es muy simpática. Sobre todo eso, es muy simpática.

¿Qué opina de toda esa nueva generación de súper modelos?
Opino que algunas son mejores que otras. Pero tengo un top five y todas ellas son muy poderosas: Gigi, por supuesto, y luego están Kendall Jenner, Hailey Baldwin, Cara Delevingne y Karlie Kloss.

Antes la publicidad era clave en la promoción de una marca. ¿Con el auge de las redes sociales ha muerto la publicidad tradicional?
Necesitas el mensaje publicitario adecuado transmitido por la persona adecuada, que en el caso de Tommy es Gigi. Medios hay muchos y todos ellos pueden efectivos: Snapchat, Instagram, Twitter, Facebook… Pero lo importante es el mensaje.

En las grandes revistas de moda no se ve ropa de Tommy. ¿Le preocupa?
No necesito las revistas para llegar a mis consumidores, yo voy directo a mis consumidores, sin intermediarios.

¿Cuál es su red social favorita?
Sigo mucho Instagram, me gusta ver las fotografías. Me considero muy visual y curioso: me gusta saber a dónde viaja la gente y con quién.

¿Está enganchado a Instagram?
No hablaría de adicción, pero sí de curiosidad.

¿Qué opina de aquellas marcas que copian a Tommy Hilfiger?
Tenemos que seguir adelante, siempre un paso adelante. Así funciona este mundo. Quiero estar siempre primero. Lo de las copias es frustrante, pero también un poco halagador.

Sus memorias se titulan «American Dreamer» («Un soñador americano». ¿Estados Unidos sigue siendo esa tierra de oportunidades?
Sí, lo sigue siendo. Porque los emprendedores americanos no tienen límites. Mire Snapchat, Google, Facebook… todas son grandes compañías creadas por hombres y mujeres que no tenían límites ni reglas y que se lanzaron a cumplir sus sueños. Yo hice lo mismo. Quería crear mi propia marca de ropa y lo hice, sin reglas, sin límites, sin mirar a la competencia.
Empezó muy joven…
Con 18 años.

¿Cree que las nuevas generaciones están dispuestas a sacrificarse como lo hizo usted?
Algunos sí y otros no. Todo depende de la persona.
Pero ahora los jóvenes lo tienen todo…
Es una generación completamente diferente. Ven el mundo desde una perspectiva totalmente distinta, lo ven todo desde un dispositivo electrónico que es el móvil o el ordenador.

Tommy está muy ligada a una imagen nostálgica de América. ¿Sigue siendo efectiva esa imagen a la hora de vender?
La imagen falsa de América está acabada. Muchas marcas pretenden vender ese imaginario, pero sólo unos pocos mantienen la autenticidad. Tommy ya no es una marca americana, es una firma internacional, mundial.

¿El mercado global sigue soñando con conseguir el «estilo americano»?
No, ahora es diferente. Los jóvenes quieren cosas cool y no les importa de dónde vengan. Pueden venir de Francia, Japón, España… les da igual el país de origen, quieren cosas cool.

¿A qué diseñadores admira Tommy Hilfiger?
Sigo con respeto a todos, pero admiro especialmente a creadores como Karl Lagerfeld o Giorgio Armani. Es decir, a grandes diseñadores que están establecidos y consagrados desde hace muchas décadas.

Rafa Nadal es imagen de Tommy. ¿Los atletas son los modelos del siglo XXI?
Los atletas correctos, sí. Hay muchos deportistas, pero solo unos pocos son especiales y esos son los modelos correctos. Rafa es el modelo perfecto. Somos amigos desde hace una década. Me gusta mucho el tenis y sigo a Rafa desde hace muchos años. Cuando estábamos estudiando relanzar nuestra línea de ropa interior pensamos quién podría ser imagen: ¿Una estrella de Hollywood? ¿Un músico? Así llegamos a Rafa.

¿Fue fácil convencerle para que se quitara la ropa?
No, dudó mucho antes de decir que sí. Pero le garanticé que se iba a ver muy bien.
Y se ve muy bien…
Se ve genial. Una amiga me dijo que casi sufre un accidente de tráfico al ver a Rafa en calzoncillos en el cartel de un autobús. Casi choca su coche contra el bus…

¿Seguirá Rafa siendo imagen de la marca?
Sí, lo amamos. El público lo adora, el mercado de ropa interior está explotando con él. Nuestras ventas de ropa interior se han disparado con él.

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