miércoles, 8 de febrero de 2017

Dos años de cárcel para amigo marroquí de CR7



La Corte Suprema de La Haya condenó este martes al luchador marroquí de 'kickboxing' Badr Hari a dos años de prisión por varios actos violentos y altercados nocturnos en Amsterdam, aunque solo pasará seis meses entre rejas. Hari es amigo de Cristiano Ronaldo.

El tribunal condenó al deportista por un "asalto con agravante" al empresario holandés Koen Everink durante una fiesta nocturna en Ámsterdam Arena en 2012, así como por otro incidente en el club de Jimmy Woo de la misma ciudad, donde el luchador rompió un vaso frente a su víctima e intentó asaltarla con el cristal roto.

Los magistrados consideraron un "agravante" que Hari, al que además de por sus gestas deportivas y extradeportivas se le conoce por ser amigo del futbolista del Real Madrid Cristiano Ronaldo, abusara "de su superioridad física".

Hari, de 32 años, no estuvo presente en La Haya para escuchar el veredicto de una sentencia con carácter definitivo que no puede recurrirse.

Su abogado, Benedicte Ficq, calificó la condena de "inadecuada" e "incomprensible" y señaló que su cliente está actualmente en Marruecos y se quedará allí de momento, pero cumplirá su sentencia en los Países Bajos.

El deportista ya había sido condenado en octubre de 2015 por los mismos hechos a dos años de prisión, de los cuales estuvo bajo custodia ocho meses y pasó el resto en libertad condicional, y a pagar 45.000 euros de indemnización por daños y perjuicios.

La corte de apelación que examinó su recurso aseguró que Hari cometió crímenes violentos en diferentes lugares públicos de la clubes de Ámsterdam cinco veces entre 2011 y 2012, incluyendo un asalto grave y dos intentos de asalto agravados.

"Casi siempre se trataba de un pequeño altercado que llevó a una fuerte violencia por parte del acusado, que llegó tan inesperadamente que las víctimas no pudieron defenderse", explicó el comunicado del tribunal.


domingo, 5 de febrero de 2017

Beckham ayudó a Unicef por beneficios personales

El exfutbolista británico David Beckham actuó como embajador de Unicef y colaboró con otras organizaciones benéficas con el mero propósito de obtener el título de caballero británico, según unos correos electrónicos a los que ha tenido acceso Der Spiegel.

El semanario alemán, junto a otros medios europeos con los que colaboró en la difusión de "Football Leaks", denuncia que "los documentos destapan la marca (Beckham) como una máscara" con la que el exjugador del Real Madrid y el Manchester United trataba exclusivamente de "maximizar beneficios".

"Der Spiegel" asegura que para el exinternacional británico se convirtió en una "obsesión" alcanzar el título de caballero, algo que se le resistió durante algunas convocatorias anuales, provocándole gran enojo, según trasciende de los documentos filtrados.

En un correo electrónico, su representante, Simon Oliveira, le explica al futbolista que para ser nombrado caballero" era necesario implicarse más con Unicef y en otro mensaje, que "Unicef es decisiva para la marca" Beckham.

Su apoyo a estas buenas causas le daba un "halo" al exfutbolista que favorecía su objetivo inconfesable, señala otro escrito.

Su apoyo a la campaña por la permanencia de Escocia en Reino Unido, a juzgar por el intercambio de mensajes revelado, debe entenderse también como un intento de lograr el reconocimiento por parte de las altas instancias que luego decidían el reparto de títulos.

La revista alemana cita textualmente documentos que evidencian que el exjugador recelaba de implicarse con Unicef cuando eso le costaba tiempo, esfuerzo y dinero.

De hecho, según los correos, Beckham rechazó inicialmente aportar dinero propio a un fondo de Unicef que él representaba -y que al presentarlo llamó su "primera prioridad"- y sólo se decidió a aportar algo después de que su representante le presionara por los problemas que esto le estaba ocasionando con la organización y los perniciosos efectos que eso podía tener a su imagen.

Además, el exfutbolista reclamó a Unicef el pago de 6.685 libras (7.700 euros) por un viaje en primera clase en un vuelo internacional, cuando se le había ofrecido un jet privado para ese viaje.

En 2015, por su parte, Beckham rechazó acudir en España a la entrega de un premio para él que había sido nominado con estas palabras: "Si no se trata del título de caballero, olvídalo".